¿Cómo olvidar que mis senos estuvieron entre tus manos? Y que el sudor de nuestros cuerpos se mezcló. El calor de mi vientre y el pálpito en tu pecho, tu pelo enredado y mi pestañina corrida.
La canción de fondo no decía nada significativo ni de vos y de mí, sin embargo, cada vez que vuelvo a escucharla, se resiente esta herida y corre un torrente de fuego entre mi pecho y mi espalda. Canciones que no comprometen el pensamiento pero que evocan pasión y fuego por deseos reprimidos y pensamientos febriles.
Tocarte, abrazarte y de solo pensar tenerte entre mis piernas, provoca e incita la fuerza natural que hacia ti me lleva... lengua con veneno, como si fuese madame mercury, entraste en mi corazón para hacerlo piedra, entre el frío y el fuego, así de simple, te recuerdo.
Hace 15 años
